Cómo hacer un plan de marketing para tu negocio

Como emprendedor seguramente no solo buscas vender tus productos o servicios en cada una de tus acciones comerciales, sino que también quieres mantener tu marca en el tiempo para garantizar así la sostenibilidad de tu negocio.

La mejor manera de lograr esto es con un plan de marketing que no solo te permita llegar con un claro mensaje a tu público objetivo y posicionar tus productos o servicios en el mercado, sino que también te ayude a aumentar la base de clientes y fidelizar a los que ya has captado.

cómo hacer un plan de marketing para tu negocio

Y es por ello que en esta oportunidad te mostramos a continuación cómo hacer un plan de marketing para tu negocio en 8 pasos:

1. Realizar un estudio de mercado

La clave del éxito estriba en conocer a tu cliente “como la palma de tu mano”, sin que se te escape un detalle de sus necesidades, preferencias, patrones de compra, los sitios que frecuenta, etc.

Igualmente, la investigación de mercado te permite saber lo que está haciendo tu competencia y cuáles son las tendencias en el área de mercado que corresponde a tu negocio. Es clave tomar a la competencia como un desafío, pero sin imitar lo que ellos hacen, ya que puedes perder de vista tu propio perfil empresarial.

Conocer las estrategias de tus competidores solo te sirve para saber el rumbo del mercado y ver cómo reaccionan los clientes a sus propuestas. Así es más fácil para ti trazar la ruta a seguir.

Para saber dónde estás es importante que tengas a mano los siguientes datos:

  • Tamaño del mercado.
  • Cuánto se vende anualmente.
  • Cuántas empresas son tu competencia directa.
  • Dimensiones de la competencia indirecta.

2. Elaborar el perfil de tu público objetivo

Es imposible que puedas llegar con tus productos a todos los segmentos del mercado y, si te esfuerzas en hacerlo, probablemente gastes demasiado dinero y consigas muy poco retorno de la inversión. En cambio, si llevas a cabo una segmentación de los potenciales clientes, será más eficiente la labor del marketing.

elaborar el perfil de tu público objetivo

Definir características de tu público objetivo, tales como si es mujer u hombre, a qué se dedica, dónde vas a contactarlo y en qué momento usará el producto que le ofreces, te ayudará a que la estrategia de marketing dé el resultado que esperas.

Los elementos básicos que deberías tomar en cuenta al momento de segmentar el mercado y elaborar el perfil de tu público objetivo son:

  • Ubicación geográfica.
  • Datos demográficos tales como sexo, edad, ocupación, ingresos y nivel educativo.
  • Indicadores de estilo de vida como personalidad, clase social, valores, etc.
  • Comportamiento de compra, disposición a comprar, actitud, lealtad, etc.

3. Establecer tus metas y el presupuesto para lograrlas

Trazarte metas realistas es fundamental en tu plan de marketing. Esto implica tener objetivos específicos, relevantes, que se puedan medir y cuyo alcance se pueda lograr en un tiempo determinado.

Cuando traces tus objetivos, ten siempre como referencia el tamaño del mercado al cual te diriges, así como la capacidad de tu negocio para dar respuesta a la demanda. Si te trazas metas demasiado altas y luego no puedes producir en la cantidad requerida, te verás en aprietos.

Para no perder el enfoque del negocio, necesitas establecer números claros para tus objetivos y ponerles fecha de cumplimiento. Es decir que puedes plantearte cubrir el 15% del mercado en tres meses y, una vez alcanzada esa meta, establecer nuevos objetivos y lapsos para alcanzarlos.

Un buen presupuesto, elaborado en detalle, es esencial para un plan de marketing eficiente y realista. La norma general es que se invierte alrededor de 3% o 5% de la facturación anual.

Entre los elementos que podrías considerar, según tus objetivos, están los siguientes:

  • Desarrollar tu sitio web y mantenerlo.
  • Aplicar una estrategia de optimización de motores de búsqueda.
  • Desarrollar tu marca.
  • Imprimir material promocional como folletos, tarjetas de presentación, etc.
  • Contratar personal para actividades de marketing.

4. Identificar la propuesta de venta que te hará único

El concepto de Unique Selling Proposition (USP) es vital para un marketing exitoso, ya que pone de relieve lo que hace que tu producto o marca sean únicos. El USP es el motivo por el cual tus clientes prefieren lo que les ofreces y dejan de lado a la competencia.

identificar la propuesta de venta que te hará único

Definir lo que te hace diferente al resto del mercado no solo te llenará de orgullo y será motivo de identidad corporativa, también será esencial en tu campaña de marketing para que los potenciales clientes se sientan atraídos y logres que tu negocio destaque en medio de la avalancha de ofertas que caracterizan al mercado hoy en día.

Para definir claramente tu USP es importante que respondas las siguientes preguntas:

  • En cuanto a tus productos y servicios, ¿qué es lo que más amas?
  • Cuando tus clientes compran lo que les ofreces, ¿de qué manera se benefician?
  • ¿Qué es lo que atrae a tus clientes hacia ti y no hacia la competencia?
  • ¿Cuáles son los aspectos que más resaltas de tu negocio cuando tienes que explicar a alguien en qué consiste?

Cuando tengas claras las respuestas a esas interrogantes estarás en el camino de apuntar hacia el éxito de tu negocio. Hay dos vertientes importantes: generar beneficios económicos y rentabilidad, sin perder de vista que es necesario aportar algo más a la sociedad.

5. Desarrollar tu marca comercial

Crear la marca de tu negocio no es tarea sencilla, pero sí resulta altamente satisfactoria porque es lo que te llevará a establecer una conexión emocional con tu público objetivo, al tiempo que deja claro los objetivos del negocio y su filosofía.

La marca no solo incluye el diseño de un logotipo, un eslogan y una selección de colores corporativos. Lleva implícita la promesa que haces a cada cliente para ganar su confianza. Esto lo lograrás cuando tengas objetivos definidos y seas consistente en tus planteamientos.

En el blog de tu empresa y en la página en Facebook, por solo poner dos ejemplos actuales, los temas que se aborden deben tener relación con la marca y con la filosofía empresarial. La coherencia en tus mensajes resulta esencial para lograr el reconocimiento de parte de los potenciales clientes y también de quienes ya han adquirido tus productos o servicios.

Ser consistente no se trata de ser rígido, sino de mantener estándares para tu marca. De hecho, incluir variantes que mantengan el atractivo, que refresquen la marca y que le den calidez también es fundamental para atraer seguidores.

Hacer un repaso de los atributos de tus productos y sacar provecho de los que no destacaste en anteriores campañas te permitirá captar nuevos clientes.

6. Elegir tus estrategias de promoción

Las estrategias de promoción son prácticamente ilimitadas, desde el volanteo hasta el envío de emails, pasando por el manejo de redes sociales y eventos de networking, todo es válido en una campaña de marketing.

elegir tus estrategias de promoción

Lo importante es que estas estrategias debes definirlas tomando en consideración a tu público objetivo, pues no es lo mismo dirigirse a los millennials, quienes hacen todo a través de la tecnología, que contactar a un público objetivo de 40 años de edad, que no es nativo digital.

La disponibilidad presupuestaria es otro factor esencial cuando se trata de elegir tus estrategias de promoción. Recuerda que no siempre lo más costoso es lo más eficiente. Saca el máximo provecho de cada centavo invertido estableciendo claramente lo que quieres promocionar y a quién quieres llegar con tu mensaje.

Las estrategias de promoción puedes dividirlas en tres grandes grupos y hacer uso de ellas según lo que te interese lograr en cada etapa de tu campaña de marketing:

  • Estrategias de atracción: el objetivo es que el consumidor reciba claramente el mensaje que elaboraste para él y compre el producto que ofreces. Si ofreces soluciones a sus problemas y necesidades, habrás dado en el clavo. Ofrecer regalos, descuentos y dar trato personalizado son parte de una buena estrategia de atracción.
  • Estrategias de impulso: en este punto, el incentivo no va dirigido al consumidor sino a las personas que tienen a su cargo la venta del producto. Es importante que estas estén impregnados de la identidad corporativa, así como de la filosofía empresarial. Por ejemplo, si tu marca es divertida, el personal de atención al cliente debe ser amable y alegre, pero sin excesos. Una excesiva seriedad es poco acorde con la imagen de marca en este ejemplo.
  • Estrategia híbrida o combinada: tal como su nombre lo indica, esta estrategia combina elementos de las tácticas dirigidas a la atracción, así como al impulso. El estímulo no solo se dirige al cliente o consumidor final, sino también a los vendedores.

La mejor promoción dependerá del objetivo de marketing que persigas, ya sea aumentar las ventas, posicionar mejor tu marca o fidelizar a los clientes existentes. En todos estos casos es fundamental que el personal represente bien a la marca y tenga claro cómo dirigirse a los clientes.

7. Elegir tus estrategias para fidelizar a tus clientes

Fomentar la lealtad de tus clientes es un paso fundamental para el éxito de tu marca. Esa fidelidad la consigues cuando te ocupas de cuidarlos, atiendes sus necesidades y tratar de ir un paso adelante en la satisfacción de sus deseos. Ese trato especial es lo que hará que te diferencies de la competencia y que logres convertir a esos clientes fieles en promotores de tu marca.

Entre las estrategias que puedes utilizar para fidelizar a tus clientes están:

  • Mantener una comunicación regular, ya sea a través de blogs o redes sociales.
  • Atender sus quejas, presentar disculpas por los errores y solventar la falla en el menor tiempo posible.
  • Capacitar al personal de atención al cliente para que ofrezca un trato de primera.
  • Generar sentido de pertenencia mediante detalles que agraden al cliente.

Recompensar a tus clientes por ser fieles a tu marca genera grandes beneficios para ambos. Por una parte, el consumidor se siente importante, valorado, se conecta con tus productos a un nivel más profundo e involucra sus emociones al crear apego por tu marca. En cuanto a tu empresa, la gran ventaja que representa un cliente fiel es que se convierte en un embajador de tu marca que comparte tus contenidos en redes sociales, habla de tus productos con sus amigos y genera ganancias.

Desde ofrecer descuentos, hasta enviarles regalos por su cumpleaños son parte de una estrategia de fidelización. Sin embargo, no siempre tienen que ser regalos tangibles los que les ofrezcas, también puedes pedirles que escriban su opinión acerca de tus servicios y publicarla en un sitio destacado de tu página web. Ese reconocimiento es de gran valor.

8. Hacer monitoreo y revisión

Una evaluación continua del plan de marketing es lo que te permitirá hacer los ajustes necesarios o cambiar de rumbo en caso de que las cosas no estén saliendo como lo habías planificado. Monitorear y revisar las actividades de mercadeo cada tres meses, como mínimo, es lo que suelen aplicar los expertos a fin de medir si se está respaldando la estrategia de la forma correcta.

Entre las actividades de monitoreo básicas está la revisión de las cifras de ventas con regularidad, revisar las herramientas de analítica para medir la eficiencia del manejo de sitios web y redes sociales, así como el seguimiento del cliente durante determinada campaña de publicidad.

Hacer revisiones periódicas al cumplimiento de los objetivos que has definido en tu plan es fundamental, pero también analizar la situación del mercado cada seis meses es lo aconsejable para que puedas detectar a tiempo algún cambio y adaptar tu estrategia, a fin de mantenerte en la competencia y no perder tu posicionamiento en el mercado.

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1 comentario
  1. Muy informativo este artículo, sin un plan de marketing el fracaso está asegurado

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