Cómo ahorrar

Un requisito importante en el manejo de las finanzas personales es tener la disciplina para ahorrar, es decir, tener la disciplina para reservar una parte de los ingresos de dinero obtenidos, y guardarlos para un uso posterior.

El adquirir la costumbre de ahorrar nos permitirá tener la seguridad de saber que disponemos de dinero con el que podemos responder ante cualquier emergencia o imprevisto; nos permitirá juntar dinero para luego poder invertirlo y así obtener nuevas fuentes de ingresos, por ejemplo, al adquirir negocios o inversiones; y también nos permitirá juntar dinero para luego darnos algún gusto que nos permita mejorar nuestra calidad de vida, por ejemplo, al comprar un nuevo automóvil, o al irnos de viaje.

cómo ahorrar

Veamos a continuación un método compuesto por 5 pasos que nos ayudará a ahorrar:

1. Elaborar un cuadro de ingresos y egresos

En primer lugar debemos elaborar un cuadro con las partidas que nos generen ingresos y las que nos generen egresos, así como el monto mensual que nos suele generar cada partida.

Partidas que nos generan ingresos podrían ser las partidas empleo, negocios, inversiones; y las partidas que nos generan egresos podrían ser las partidas alimentación, educación, vestimenta, entretenimiento, movilidad, servicios, deudas.

Por ejemplo, en la partida “negocios” podríamos tener ingresos habituales de de 5000 al mes, y en la partida “educación” podríamos tener gastos habituales de 1000 al mes.

En dicho cuadro debemos incluir todas las partidas que nos generen ingresos y egresos, y debemos procurar ser lo más acertados posibles con el monto que le vamos a asignar a cada una.

2. Identificar las partidas en las cuales se pueden reducir gastos

Una vez que hemos elaborado nuestro cuadro de ingresos y egresos habituales, pasamos a analizarlo y a identificar las partidas en las cuales podríamos reducir gastos o, en todo caso, las partidas en las que podríamos dejar de gastar.

Para identificar estas partidas, debemos buscar aquellos aspectos en los que de alguna manera podríamos reducir gastos, prestando especial atención a aquellos en los que estamos gastando demasiado.

Por ejemplo, podríamos notar que estamos gastando mucho al comer fuera, y que podríamos reducir gastos en la partida “alimentación” al comer más en casa; podríamos notar que estamos gastando mucho en suscripciones a revistas que no siempre leemos, y que podríamos reducir gastos en la partida “entretenimiento” al cancelar dichas suscripciones; o podríamos notar que estamos gastando mucho en electricidad, y que podríamos reducir gastos en la partida “servicios” al consumir menos energía.

3. Elaborar un presupuesto

En base a los pasos anteriores pasamos elaborar un presupuesto mensual en donde señalamos las partidas que nos generarán ingresos y las que nos generarán egresos, así como los montos que hemos proyectado que nos generará cada una.

Por ejemplo, si en la partida “educación” solíamos gastar 1000, pero no hemos hallado alguna forma de reducir gastos en ella, entonces nuestra proyección para la partida “educación” será también de 1000.

Pero si, por ejemplo, en la partida “entretenimiento” solíamos gastar 800, con el análisis que hemos realizado en el punto anterior, podríamos determinar que a partir de ahora sólo gastaremos 700, es decir, nuestra proyección para la partida “entretenimiento” será de de 700.

En dicho presupuesto debemos determinar también el total de todos los ingresos proyectados y el de todos los egresos proyectados; y luego en la parte inferior del presupuesto determinar la diferencia entre estos.

Un modelo de éste tipo de presupuesto lo podemos encontrar en el artículo cómo hacer un presupuesto personal.

4. Determinar un monto destinado al ahorro

Una vez que hemos elaborado nuestro presupuesto, pasamos a determinar un monto que vamos a ahorrar cada mes.

Dicho monto destinado al ahorro debería corresponder al saldo del presupuesto, es decir, a la diferencia entre el total de los ingresos y el total de los egresos.

Si consideramos que dicho saldo no es un monto adecuado para ahorrar, debemos reconsiderar nuestro presupuesto, y evaluar si podríamos reducir aún más los gastos en algunas partidas o, en todo caso, si podemos encontrar nuevas formas de obtener más ingresos.

Lo recomendable es que dicho monto de ahorro represente como mínimo el 10% de los ingresos totales.

5. Ajustarse al presupuesto

Y, finalmente, una vez elaborado nuestro presupuesto, y determinado el monto que vamos a ahorrar cada mes, debemos poner en práctica lo planificado.

Debemos tener suficiente disciplina como para ajustarnos al presupuesto, y así obtener siempre el mismo monto que hemos determinado como ahorro.

Sin embargo, es probable que en ocasiones no lleguemos a seguir al pie de la letra nuestro presupuesto, pero lo que sí siempre debemos cumplir, es con reservar y guardar, pase lo que pase, el mismo monto que hemos determinado como ahorro.

Por otro lado, nuestro presupuesto debe ser flexible, y es posible que le realicemos algunos ajustes en caso de ser necesario, pero siempre procurando que los cambios realizados tengan como objetivo aumentar el monto destinado al ahorro.

Siempre debemos procurar que dicho monto sea cada vez mayor, siempre buscando nuevas formas de generar mayores ingresos, nuevas formas de ahorrar o consumir menos, evitando contraer nuevas deudas, etc.

Y, finalmente, es recomendable que depositemos dicho monto en una cuenta de ahorros en el banco, de modo que lo tengamos en un lugar seguro, no nos sintamos tentados a sacar dinero de ella y, de paso, podamos ganar algunos intereses.

Fecha de publicación o de última actualización: 21-05-2010
17 Comentarios para “Cómo ahorrar”
  1. Ideas y Ahorro 21 febrero 2012
  2. tecmobeto 27 diciembre 2011
  3. orlando 26 diciembre 2011
  4. Guillermo 8 diciembre 2011
  5. ROMULO 1 noviembre 2011
  6. taliban 11 septiembre 2011
  7. walter 5 septiembre 2011

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