Análisis externo: oportunidades y amenazas

El análisis externo, también conocido como análisis del entorno, evaluación externa o auditoría externa, consiste en la identificación y evaluación de acontecimientos, cambios y tendencias que suceden en el entorno de una empresa y que están más allá de su control.

Realizar un análisis externo tiene como objetivo detectar oportunidades que podrían beneficiar a la empresa, y amenazas que podrían perjudicarla, y así formular estrategias que le permitan aprovechar las oportunidades, y estrategias que le permitan eludir las amenazas o, en todo caso, reducir sus efectos.

análisis externo

El análisis externo se suele realizar junto con el análisis interno al momento de realizar la planeación estratégica de una empresa; sin embargo, debido a los constantes cambios a los que hoy en día nos vemos expuestos, para que una empresa se mantenga competitiva, debería realizar esta tarea permanentemente.

Existen diversas formas de realizar un análisis externo. Una forma común es haciendo uso del modelo de las cinco fuerzas de Porter, y otra es a través del siguiente proceso:

1. Determinar fuerzas claves del entorno

En primer lugar determinamos las fuerzas o factores del entorno que afectan o podrían afectar a la empresa, o que tienen o podrían tener influencia en ella.

Estas fuerzas o factores claves del entorno se suelen clasificar en fuerzas económicas, fuerzas sociales, culturales, demográficas y ambientales, fuerzas políticas, gubernamentales y legales, fuerzas tecnológicas, y fuerzas de acción directa:

Fuerzas económicas

Hace referencia a las fuerzas que afectan la situación macroeconómica del país o de los países en donde opera la empresa.

Las principales fuerzas económicas son la tasa de crecimiento del producto nacional bruto, la tasa de inflación, la tasa de interés, el ingreso per cápita, el índice de desempleo, la devaluación de la moneda, la balanza comercial, el déficit fiscal, etc.

Fuerzas sociales, culturales, demográficas y ambientales

Hace referencia a las fuerzas que afectan la manera en que viven, trabajan o consumen las personas del país en donde opera la empresa.

Algunas de estas fuerzas son las tasas de fecundidad, las tasas de mortalidad, el envejecimiento de la población, la estructura de edades, las migraciones, los estilos de vida, la actitud hacia el trabajo, la responsabilidad social, etc.

Fuerzas políticas, gubernamentales y legales

Fuerzas a tomar en cuenta especialmente cuando se depende de contratos o subvenciones del gobierno. Hace referencia a las fuerzas que regulan, controlan o condicionan las actividades de la empresa.

Algunas de estas fuerzas son las regulaciones gubernamentales, las leyes de patentes, las leyes antimonopolio, las tasas de impuestos, el aumento del salario mínimo, la estabilidad jurídica, la estabilidad tributaria, los prospectos de leyes, etc.

Fuerzas tecnológicas

Probablemente las fuerzas más influyentes hoy en día (basta con recordar el número de empresas que funcionaban hace unos años y que dejaron de funcionar debido a la aparición de nuevas tecnologías). Hace referencia a las fuerzas relacionadas con el uso de la tecnología.

Entre estas fuerzas podemos encontrar las nuevas maquinarias, los nuevos equipos, los nuevos procesos productivos, los nuevos sistemas de comunicación, el nivel tecnológico, las tecnologías de información, el comercio electrónico, etc.

Fuerzas de acción directa

Hace referencia a las fuerzas del entorno que afectan o podrían afectar directamente las operaciones de la empresa.

Estas fuerzas a su vez están conformadas por la competencia, los productos sustitutos, los proveedores y los consumidores:

  • Competencia: los competidores existentes, sus fortalezas, debilidades, ventajas competitivas, recursos, capacidades, objetivos, estrategias, la entrada de nuevos competidores, etc.
  • Productos sustitutos: la existencia o posible aparición de productos que podrían significar un reemplazo al tipo de producto de la empresa.
  • Proveedores: los proveedores existentes, la calidad de sus insumos o productos, sus precios, políticas de ventas, la entrada de nuevos proveedores, etc.
  • Consumidores: sus necesidades, gustos, preferencias, deseos, hábitos de consumo, comportamientos de compra, costumbres, actitudes, etc.

2. Determinar fuentes de información

Una vez que hemos determinado las fuerzas o factores del entorno que vamos a tomar en cuenta, procedemos a determinar las fuentes de donde obtendremos la información sobre estas fuerzas.

Las fuentes de información se suelen clasificar en fuentes primarias y fuentes secundarias:

  • Fuentes primarias: proveedores, distribuidores, vendedores, consumidores, clientes, competidores, trabajadores de la empresa, expertos, consultores, etc.
  • Fuentes secundarias: diarios, revistas y publicaciones especializadas en el sector, entidades gubernamentales, bibliotecas, Internet, informes, estadísticas, etc.

Debido a la cantidad cada vez mayor de información que ofrece, hoy en día Internet es probablemente la fuente más útil al momento de recabar información para un análisis externo. En algunos casos basta con utilizar Internet para recabar toda la información necesaria, aunque siempre es recomendable hacer uso también de otras fuentes.

3. Recolección de información

Una vez que hemos determinado las fuentes de información a las que acudiremos, procedemos a realizar la tarea de recolectar la información; para lo cual es recomendable solicitar la ayuda de la mayor cantidad posible de miembros de la empresa.

La recolección de información podría implicar, por ejemplo, el ingreso a sitios web que ofrezcan noticias, estadísticas y proyecciones del sector, la entrevista a personas que conozcan del mismo, la visita a entidades públicas relacionadas con la empresa, la lectura de publicaciones sobre nuevas tecnologías, la visita a locales de la competencia, etc.

4. Evaluación de información

Una vez que hemos recolectado la información, procedemos a evaluarla con el fin de identificar acontecimientos, cambios y tendencias que signifiquen oportunidades y amenazas para la empresa; haciendo uso de pronósticos o proyecciones en caso de ser necesario.

Algunos ejemplos sencillos de cómo evaluar la información con el fin de detectar oportunidades y amenazas son:

  • un mayor crecimiento económico en determinados sectores (por ejemplo, en el sector de la construcción), podría significar una oportunidad para incursionar en ellos.
  • la entrada de nuevos competidores con productos de mayor calidad y menores precios, podría significar una amenaza si no reaccionamos a tiempo.
  • una disminución del valor del dólar podría significar una oportunidad si compramos nuestros insumos en dólares, o una amenaza si vendemos nuestros productos en dicha moneda.
  • el ingreso de nuevas tecnologías podría significar una oportunidad si es que la adquirimos a tiempo, o una amenaza si no actualizamos la nuestra, y dejamos que la competencia sí lo haga.
  • un tratado de libre comercio con un país del extranjero podría significar una oportunidad para exportar nuestros productos, o una amenaza debido a la entrada de productos competidores.

En este punto, para una mejor toma de decisiones o formulación de estrategias, es recomendable hacer una lista en orden de importancia con las oportunidades y amenazas detectadas, ubicando la oportunidad y/o amenaza más importante en la parte superior de la lista.

5. Tomar decisiones o formular estrategias

Finalmente, una vez que hemos evaluado la información y detectado oportunidades y amenazas, procedemos a tomar las decisiones o formular las estrategias que nos permitan aprovechar las oportunidades y eludir las amenazas o, en todo caso, mitigar sus consecuencias; empezando con las oportunidades y/o amenazas más importantes.

Por ejemplo, si el gobierno está por firmar un tratado de libre comercio con algún país del extranjero, y ello significa una oportunidad para exportar nuestros productos, con el fin de aprovechar dicha oportunidad podríamos optar por buscar instituciones locales que nos ayuden a exportar, o empezar a hacer contactos comerciales en dicho país.

O, por ejemplo, en el caso de que el tratado de libre comercio, en vez de significar una oportunidad, signifique una amenaza para nosotros debido a la entrada de productos competidores, con el fin de hacer frente a dicha amenaza podríamos optar por aumentar la calidad de nuestros productos, o hacer hincapié en la diferenciación que éstos ofrecen.

Fecha de publicación o de última actualización: 21-06-2014
5 Comentarios para “Análisis externo: oportunidades y amenazas”
  1. yuyu 4 December 2012
  2. kachorrita 8 July 2012
  3. yani 2 May 2012
  4. RUBY 15 June 2011
  5. tamayo 15 February 2011

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